VILLA OCAMPO: UN CAFE, DOS DESCONOCIDOS Y UNA GENEROSA ACTITUD



Ya había amanecido y el sol le había ganado a las nubes llegando a Villa Ocampo. La combi se detuvo en la YPF.
450 km de lágrimas contenidas y el dolor del sueño roto. La copa se había ido, casi sola, a Ecuador.
La interminable fiesta que armamos en Asunción había terminado. Del calor agotador a un frío increíble sin escalas en pocos minutos. Aún así, el agua de ese temporal que se encargó de empaparnos sin piedad, no pudo lograr acallar el aliento sin fin al equipo.
Los planetas se alinearon para arrancarnos el sueño de nuestra primera copa.Fueron 450km de preguntarnos que pasó esta vez.
Bajamos a estirar las piernas y a tomar algo. El bar de la estación desbordaba de gente y en un costado, algo alejado de allí, un muchacho,… un pibe de la edad de mi hijo estaba parado junto a una heladera de telgopor con un arsenal de cajitas con saquitos de té, mate cocido, sobres de café, azúcar, zacarina, vasitos térmicos…todo.
Me acerco y me dice:” hacete lo que quieras tomar”, mientras le ofrece leche en polvo a quién estaba antes que yo. Cuando termino de servirme le pregunto: “¿cuanto te debo?”. Su respuesta: “nada”.  Lo miré, no entendí y le vuelvo a preguntar y nuevamente: “nada”. Lo seguí observando sin entender y me dijo: “yo soy un sabalero como vos, que no pude ir, pero que quiero que todos los que están volviendo desayunen”.
Los 450 km de lágrimas contenidas fueron, ahora si, imposibles de detener.
Una emoción inexplicable me corrió por la sangre. Que generosa actitud!. ¿Cómo se puede entender tanto amor por una camiseta, …por estos colores, por un club!?. Sentí un nudo en la garganta que no me permitía hablar. Quería agradecerle y no encontraba la manera de hacerlo hasta que pude estrecharlo en un abrazo y decirle que me hizo emocionar como pocas veces me había sucedido.
Entendí entonces que solamente habíamos perdido un partido, el más importante, pero que tanta pasión, tanto fuego, jamás lo podrá apagar un resultado.
Ojalá alguna vez vuelva a verte pibe, acá en Santa Fe, y sea yo quién te invite un café y podamos celebrar SER DE COLÓN.

*Javier Eduardo Elli

VILLA OCAMPO: UN CAFE, DOS DESCONOCIDOS Y UNA GENEROSA ACTITUD VILLA OCAMPO: UN CAFE, DOS DESCONOCIDOS Y UNA GENEROSA ACTITUD Reviewed by willy on sábado, noviembre 16, 2019 Rating: 5

Fashion

Fashion

El Tiempo